El baluarte de Santiago es uno de los elementos que permitieron la defensa de la ciudad de Cádiz pero actualmente es bastante desconocido por los gaditanos. Tanto es así que se conoce como "el aparcamiento de la Cuesta de las Calesas". La parte más próxima a Santa Elena fue utilizada durante bastante tiempo como almacén judicial, donde se guardaban las embarcaciones incautadas. Los rellenos y la construcción a sus pies de hasta cuatro estaciones de ferrocarril le han hecho pasar desapercibido en el paisaje y quedar alejado del mar.
Llama la atención que al hablar de la restauración y nueva urbanización de la zona próxima a la estación de ferrocarril aparezca el dato de que el foso que rodeaba al baluarte, medía hasta tres metros de profundidad y diez de ancho.
En esta imagen de 1863 se puede ver el baluarte de Santiago así como parte de la muralla.
Se encuentra en la Cuesta de las Calesas. Su construcción data del siglo XVII y el material empleado fue la piedra ostionera. Era de planta triangular con dos frentes abiertos a la antigua línea de costa rematados por aspilleras, mientras que el tercero quedaría abierto a la ciudad.
Cuando se podía ir desde las Puertas de tierra hasta San Carlos por encima de las murallas
Es el único de la zona que se conserva en su totalidad. Es accesible a su plataforma superior, usada como aparcamiento, desde la Cuesta de las Calesas y observable desde la misma y desde la explanada junto a la estación.
En esta fotografía se puede apreciar el foso que le rodeaba.
Junto con los de Santa Cruz y San Felipe serían los primeros en construirse tras el saqueo anglo-holandés. Estaba unido a ellos por una muralla formando un frente abaluartado que protegía el puerto de un extremo al otro.
En principio fue un semibaluarte y en el proyecto de 1730 quedaría envuelto por el nuevo, que avanza hacia el mar, de manera que desde el nuevo flanco es posible batir el costado del conjunto del frente de tierra. Esta reforma terminó en 1734.
En la antigua fotografía de Rocafull de la década de 1880 se muestra el baluarte de Santiago en primer plano, seguido de la muralla de la Cuesta de las Calesas con dependencias bajo ella. Al fondo se ve el Baluarte de los Negros rodeando la Fábrica de Tabacos y a la derecha la estación de ferrocarril más antigua. Todo este espacio junto a la estación fue fruto de rellenos pues antiguamente rompía el agua contra las propias murallas.
En este detalle se pueden apreciar las dependencias bajo la muralla donde ahora está la Cuesta de las Calesas.
Todo este espacio junto a la estación fue fruto de rellenos pues antiguamente rompía el agua contra las propias murallas. Los primeros rellenos fueron agrandados ganando terreno a la bahía para la Exposición Marítima Internacional de 1887.
Estas murallas de la cuesta fueron derribadas junto con el Baluarte de los Negros en 1912 y la Fábrica de Tabacos se acababa de reformar. La resultante actual Cuesta de las Calesas tuvo primero el nombre de “Santo Domingo” luego “Núñez de Balboa” .
Pese a ser declarado Bien de Interés Cultural, actualmente es utilizado como aparcamiento presentando un lamentable estado de parcial abandono. Es un uso poco digno para un lugar histórico.
Los locales, que se pueden ver en la foto antigua anterior, están en un estado lamentable repletos de basura. Sería más digno tapiarlos con un "falso histórico" que mantenerlos de esa manera.
Desde el interior del recinto se puede apreciar como ofrecen un lateral a modo de defensa del baluarte de Santa Elena. Sus troneras tienen un ancho de un metro aproximadamente.
Sus muros presentan un estado de conservación aceptable y por supuesto aparece la construcción más sólida en su vértice, con bloques rectangulares de piedra ostionera y la inclinación habitual en este tipo de construcciones.
Prácticamente escondida tras las máquinas de pago quedan los restos de una escaraguita, la cual se puede apreciar mejor desde el aparcamiento de la estación.
Este antiguo mapa de 1860 muestra como el mar llegaba en las grandes pleamares hasta la base del baluarte de Santiago, la muralla que continuaba y hasta el baluarte de Los Negros.